Serena S. (Italia)

He llegado a Damasco sin saber distinguir una ب de una ن, y gracias a la paciencia y pasión del profesor hacia su trabajo, he conseguido en dos meses poder leer un texto no vocalizado y entenderlo. El esfuerzo de cada día viene recompensado desde el primer momento de primeros resultados. Las horas de clase son intensas y bien acompañadas, siempre de una buena taza de té. Gracias profe por el milagro que ha cumplido.